Y nada...
Tonto insiste en acercarse a mí (a pesar de mis caderas)... yo insisto en intentar cuidarme de su estupidez (a pesar de la debilidad que tenía por él)... hasta que me comenta de la existencia de otra, que es más importante de lo que yo creía.... y llego al consultorio de mi psicóloga casi entre lágrimas...
Y sigo esperando que te conectes... vos, sí... el que me quiere enseñar a hacer deportes... el que no es tan lindo, pero sí me cayó tan bien... y nada...