Cuántos mareos, cuánto dolor...
Contestás que estás ocupado esta noche... pero te duele la muela. La muela? qué le pasa a tu muela? excusa para llamarte... a vos te duele la muela, a mí me duele q hoy no durmamos abrazados...
Por otro lado aparece mi eterno amigo. Ese que no quiero mirar fuerte por temor a querer tenerlo cerca. Ese al que no le doy ni media chance. Me da miedo perderlo como amigo, creo que es eso. Sin embargo, hace años que no me cruzo con un tipo tan especial, tan bueno, tan dulce. Hace años que un tipo no me abraza con cariño, no me dice que me quiere, y que me conoce tanto, que me adora. Dice que sólo falta "eso" que el resto ya lo sabe, y le encanta. Ayer me preguntó si me casaría con él. Lindo chiste, no? Respondí con la misma pregunta... acaso vos te casarías conmigo? Lindo chiste, y responde que sí. Ya no sé dónde está el límite entre el chiste y la verdad. No sé...
De cualquier forma, mi amigo vive en Barcelona, y se vuelve en 1 mes. Y yo qué? Me preguntaste si me iría con vos... y yo que no sé para dónde está yendo mi vida... no me marees!! plsssssss!
Vuelta a pensar en el otro. En las ganas de dormir abrazada a él. En sus "no quiero compromiso, yo no me enamoro". Cuántas palabras, qué difíciles de digerir. "En esta ciudad hay más radio-taxis que sentimientos" (hago mía esta frase de Ismael Serrano, que hoy identifica a mi Buenos Aires). En fin...
Qué triste es estar sola. Qué difícil encontrar el amor. Qué necesidad tengo de que me abracen y me cuiden. De dónde saco la paciencia para esperar que llegue el amor?
Hoy me desespero....