Y si quieres también, puedo ser tu estación y tu tren...
El viernes viniste a mi cumple. Entre las 20 personas que eran, te hice sentar al lado mío. Me hiciste comer de tu helado. Te miraba y sólo podía pensar en las ganas que tenía de que me besaras.
Ya no nos besamos. Dicen por ahí que lo hiciste por mí. Que sabés que me voy el martes y no me ibas a hacer sentir triste por querer estar con vos y estarme yendo. Quizá sea así...
Gracias por haber venido. Aunque nunca vayas a leerme...